Celebrando la Misa en la Capilla de la Consolata (Martín Coronado)



Al terminar de estudiar teología en Bogotá (Colombia) regresé a Argentina en 1986 para la ordenación sacerdotal. Había, además, sido destinado a quedarme en Argentina como animador misionero en la comunidad del seminario filosófico en Martín Coronado (Buenos Aires). Esa comunidad era nueva para mí ya que el terreno se había comprado en 1982 y el seminario se había inaugurado en 1984 mientras estaba en Colombia. P. Antonio Gabrieli era el formador, P. Matteo Pozzo el administrador y P. Manolo García el compañero de aventuras en la animación misionera!

Desde 1986 hasta 1993 viví casi todo el tiempo en Martín Coronado y fue ahí donde en 1993 fui enviado a Sudáfrica, en una misa presidida por P. Nelso Borgogno IMC (el primer misionero de la Consolata que conocí en 1976). 

Fueron años muy intensos con una comunidad muy viva, muy activa, que celebraba siempre el paso de cada misionero que regresaba a Argentina de vacaciones o nos visitaba: P. Oscar (Congo), P. Rubén (Ecuador), P. Plona (consejero general en Roma) y que estaba siempre abierta a nuevas iniciativas. 

La celebración de este domingo fue un reencuentro:
  • con familias y amigos de esos años que siguen siendo parte de esa comunidad,
  • con otros misioneros de la Consolata que están de paso en Argentina participando en un encuentro continental (P. Lisandro que está en Colombia, P. Paco en Brasil, P. Salvador en Roma),
  • con P. Cristián con quien fuimos ordenados sacerdotes en 1986
  • y con P. Jorge Pratolongo que hoy es el maestro de novicios y en esos años era seminarista.
Elegí este día para "estrenar" un nuevo báculo: un regalo de P. Manolo García Candela IMC que lo diseñó y lo hizo preparar en Tartagal (Salta) sabiendo que me habían robado el que tenía. El báculo tiene una combinación de maderas del norte argentino: palo santo, quebracho y guayacán. Lo blanco que parece marfil es hueso pulido y lustrado. La frase: "IZwi laba yinyama" es mi lema episcopal: "La Palabra se hizo carne" (Juan 1:14).